Laura Fernández y la despedida que no fue

por | May 12, 2026 | Destacados

El pasado 8 de mayo, Costa Rica atestiguó el traspaso de poderes con el que Laura Fernández se convirtió en la segunda mujer en ocupar la presidencia del Ejecutivo. Sin embargo, este hecho se desvanece ante la estrategia y la figura que la llevó a ese lugar: el ahora ex presidente y actual Ministro de Presidencia y Hacienda, Rodrigo Chaves. Más allá de significar un avance en términos de género, el contexto levanta alarmas al evidenciar que la fallida suiza centroamericana se suma a la ola de extrema derecha que acecha a América Latina y el mundo. 

Por Nery Chaves García*

La cara de la continuidad

Laura Fernández fue designada heredera de Rodrigo Chaves o más bien, del movimiento político de derechas –de acuerdo a la socióloga de la Universidad de Costa Rica, Sindy Mora– autonombrado como chavismo o “jaguares”, como se les conoce popularmente por la supuesta propuesta económica que llevó el nombre de dicho animal.[1] Ese movimiento se caracteriza por el apoyo ciego al ahora expresidente Rodrigo Chaves y el respaldo a su gobierno caracterizado por un autoritarismo exacerbado, híper personalista, de neoliberalismo recargado, que recurre al discurso de odio y construye adhesiones a partir de la polarización social y el conflicto. El chavismo construyó “un nosotros muy exitoso”, según Sindy Mora, que logró trascender al partido político e hizo propias las banderas del chavismo: el supuesto enfrentamiento contra el bipartidismo histórico, las élites rapaces, la institucionalidad –como la Contraloría de la República, el Poder Judicial, el Congreso–, la izquierda, el movimiento de mujeres o cualquiera que se manifieste en su contra.

Con el partido taxi, Pueblo Soberano (PSO), Fernández perdió su identidad para casi mimetizarse con Chaves. Su campaña estaba asentada en ser la designada a continuar el legado del presidente, la encargada de perfeccionarlo si alcanzaba la demanda de 40 diputaciones en la Asamblea Legislativa –de un total de 57–. La “continuidad del cambio” fue el mensaje central de su campaña y el gobierno que no escatimó en beligerancia política: pese a que Fernández ya no participaba en el gabinete, participaba en todas las actividades del gobierno y con ello accedía a una plataforma mucho más amplia.

Frente a una oposición fragmentada, desgastada y que no logró construir simpatías populares, Laura Fernández se impuso en las elecciones al alcanzar el 48,30% de votos. Paralelamente,  el PSO alcanzó 31 escaños en el congreso, consolidándose como la principal fuerza política pero no absoluta, pues la mayoría calificada es de 37 votos para reformas profundas del Estado. 

Chaves y Fernández se abrazan durante el traspaso de poderes. Fotografía: Presidencia de Costa Rica.

Prohibido aflojar

En su discurso de aceptación Laura Fernández declaró el nacimiento de la “tercera república”, la cual estaría enfocada en la transformación del estado y particularmente, el control del comportamiento de la oposición. En ese mismo discurso, la entonces presidenta electa lideró los vítores a Chaves y a Pilar Cisneros, a quienes declaró un modelo a seguir. Luego, en una entrevista posterior con DW, indicó que consideraba que Nayib Bukele no era autoritario, además que fue electo de manera justa y que su modelo es un ejemplo para Costa Rica, por lo que estaba dispuesta a replicarlo. También, asistió a la reunión de Escudo de las Américas, convocada por Donald Trump con sede en Miami, en compañía del entonces presidente Chaves.

En el traspaso de poderes Laura Fernández se dirigió a los “queridos compatriotas” e inmediatamente encomendó a Dios el gobierno. Posteriormente, aseguró que ser presidenta era una decisión de vida y que era consciente del momento histórico que vive el país: “Nuestra querida Costa Rica cambió y en hora buena (…) como quien se despierta de una pesadilla, se despertó de golpe”, porque ella y el chavismo son parte de “un pueblo que ya no come cuento, un pueblo que pide resultados, que llama a cuentas, que no quiere ni va a volver atrás (…) somos el pueblo costarricense, un pueblo que resolvió romper con un pasado que nos falló”.

Una vez más, insistió en ser la encargada de continuar el legado de Chaves: “Sí, soy heredera de ese cambio [lo repitió una vez más] y lo digo sin titubeos. Heredera de una forma de hacer política distinta. Heredera de una lucha constante. Sin armas pero con resultados. Heredera de una convicción que se resume en un simple principio: no aflojar”. Esto último, en alusión a un consejo que Chaves le dio en su último informe, que no aflojara su propuesta. Sobre dicha herencia indicó que no sólo la iba administrar sino que se encargaría de “multiplicarla y llevarla a cada rincón de Costa Rica”.

Volvió a insistir en el nacimiento de la Tercera República que “moderniza sus instituciones, sin destruir lo que funciona, que fortalece la democracia haciéndola más ágil, más transparente, más efectiva”. Sobre la transformación institucional, advirtió que ello no implica atentar contra la división de los poderes pero que sí  tenia que ver con “recuperar la confianza en la justicia; Costa Rica no puede normalizar la vergüenza de ver a sus instituciones penetradas por el crimen”. Inmediatamente después indicó que contra el crimen organizado implementaría la mano dura porque es lo que los costarricenses “merecen” de ella. Además indicó que inauguraría una megacárcel –que en realidad solo es la ampliación de la Reforma– y una unidad de vigilancia policial moderna. Posteriormente al no aflojar, agregó: “Tendrán en mí a una presidente que apretará más”.

Sobre el ámbito internacional, Fernández declaró que “Costa Rica seguirá siendo un país de paz, un país de democracia, y de respeto a los derechos humanos”. Poco antes de que la mandataria declarara el nacimiento de la Tercera República, dos estudiantes fueron detenidas por desplegar una bandera de Palestina en el traspaso de poderes y fuera del recinto, una mujer fue arrestada por colocar una manta en contra del genocidio. Uno de los invitados a la ceremonia era el presidente del ente sionista, Isaac Herzog; y también se presentaron los presidentes de Honduras, Nasry Asfura, y de Chile, José Antonio Kast; el vicepresidente salvadoreño, Félix Ulloa; y el rey de España, Felipe VI. Todos ellos, representantes en una parte, no insignificante, de la extrema derecha internacional y consecuentemente, alineada con la política de Donald Trump.

Fernández le coloca a Chaves el pin de ministro de la Presidencia. Fotografía: Presidencia de Costa Rica.

La sombra de Rodrigo Chaves

“La continuidad del cambio” fue el mensaje electoral pero también congruente con la retórica construida por Chaves que señalaba a los enemigos del pueblo de “no dejarlo gobernar”. Los enemigos eran personificados en la Asamblea Legislativa, la Contraloría de la República, el Poder Judicial, el bipartidismo histórico y posteriormente ampliados a las universidades públicas, periodistas o cualquier sector crítico de su gobierno. Al garantizar la continuidad de su movimiento, el expresidente no sólo garantiza su permanencia en el poder sino también su impunidad al contar con fuero que lo blinda contra al menos 100 denuncias en su contra.

Lo cierto es que la figura de Rodrigo Chaves fue determinante para la victoria de Laura Fernández. Su apoyo significó el impulso clave para su candidatura. La última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos(CIEP) señaló que el factor determinante en las elecciones fue Chaves: en una pregunta abierta el 23% se inclinó por la “continuidad” como elemento clave y en la consulta sobre el grado de influencia de algunos elementos el 68,7% –dos tercios del total de las y los encuestados– expresó que la continuidad influyó “mucho” en su decisión y un porcentaje igual manifestó lo mismo en relación con  “la idea de un cambio en el gobierno”. La dependencia de Fernández hacia Chaves siempre fue evidente. A dos días de que Fernández ganara la elección, la nombró Ministra de Presidencia. Como nunca antes se había visto, un presidente saliente nombraba a su sucesora para ser su subalterna.

La transición de mando estuvo marcada por la participación de la presidenta electa en el gobierno saliente, siempre dependiente de las instrucciones de Chaves. Incluso, Fernández llegó a ser silenciada por Chaves cuando quiso referirse a la reforma sobre el Régimen Obligatorio de Pensiones, aunque después respaldó la propuesta de crecimiento del 0% para el Fondo Especial para la Educación Superior.

Un rey sin descanso

En la semana del traspaso de poderes estuvo cargada de actividades en las que hubo dos actores principales. El lunes Chaves compartió el último informe de su gestión ante el nuevo congreso encabezado por PSO. El martes, Fernández hizo pública la conformación de su gabinete en el Teatro Popular Melico Salazar. El miércoles, Chaves compartió su última conferencia de prensa. Y, finalmente, el viernes, Fernández tomó posesión. Ese día, la nueva presidenta nombró a su predecesor en dos cargos: Ministro de Presidencia y de Hacienda. Chaves fue el último miembro del gabinete en ser anunciado, siempre ecuánime ante las muestras de afecto de la mandataria.

Para el día siguiente, el sábado 9 de mayo, el gobierno montó una despedida por todo lo alto para el futuro ministro, a la que asistieron múltiples sectores: desde infancias hasta policías y bomberos. Hasta hubo mariachis, que le dedicaron al ministro homenajeado “El rey”, de Vicente Fernández. Mientras tanto, la exdiputada y ahora asesora del nuevo gobierno, Pilar Cisneros, se mostraba muy emotiva por la despedida.

Y Chaves, por su parte, llegó a decir que la despedida le había salido mal porque él se presentaría a trabajar el lunes siguiente.

El mensaje reiterado del expresidente-ministro fue consistente: “Lo mejor está por venir”. Chaves podría referir a la gestión de Fernandez, su exministra, correligionaria y sucesora, pero la página oficial de Pueblo Soberano en Facebook sugiere otra cosa. Es una imagen de portada con la silueta o sombra de Chaves con los brazos abiertos, frente a una multitud, y al centro la leyenda: “Lo mejor está por venir”. Todo envuelto en el mismo tono cian del partido salvadoreño Nuevas Ideas, del presidente Nayib Bukele. Literalmente, la consigna de los chavistas es real: “Chaves no se va”.


[1]    La entrevista a Sindy Mora fue llevada a cabo en febrero de 2026, unos días después de las elecciones para Hora Cero.

Nery Chaves García es licenciada en Relaciones Internacionales con énfasis en Política Exterior y Diplomacia por la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

CONTENIDO RELACIONADO

¿En dónde está Fabiola Tercero?

¿En dónde está Fabiola Tercero?

Esta semana destacamos el aniversario de la desaparición de la periodista Fabiola Tercero, de quien no se sabe nada desde que la Policía Nacional nicaragüense hizo un allanamiento en su casa el 12 de julio de 2024. ⏲️ 2 minutos de lectura Se cumplió un año desde que...

leer más
El conflicto por los albergues para migrantes en CDMX

El conflicto por los albergues para migrantes en CDMX

Mientras la comunidad mexicana y centroamericana resiste la represión en Los Ángeles, en la CDMX aflora la xenofobia en dos colonias céntricas donde el gobierno busca instalar albergues para migrantes. ✍🏽 Emiliano Castro Sáenz ⏲️ 5 minutos de lectura Un grupo de...

leer más
Hacer teatro en Centroamérica, a pesar de todo

Hacer teatro en Centroamérica, a pesar de todo

La falta de apoyo no le impide al teatro centroamericano seguir vigente y mostrar al mundo realidades que se buscan ocultar.  ✍🏽 Emiliano Castro Sáenz ⏲️ 3 minutos de lectura A propósito de la proyección audiovisual de la obra Los más solos, del Teatro del Azoro...

leer más
El calor nuestro de cada día

El calor nuestro de cada día

Cada año se rompe el récord de temperatura más alta en el mundo. En 2024 Centroamérica aumentó de 1 a 3 grados y México superó registros históricos en décadas. ✍🏽 Emiliano Castro Sáenz ⏲️ 3 minutos de lectura Crecí en un lugar que amanecía con los techos de teja de...

leer más
Ocho años de impunidad en el caso Hogar Seguro

Ocho años de impunidad en el caso Hogar Seguro

El incendio en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción cumple ocho años sin justicia para las víctimas, sus familiares y la sociedad guatemalteca. Repasamos qué pasó y en qué está el caso penal contra los funcionarios del gobierno calamitoso de Jimmy Morales. ✍🏽...

leer más